Luces muy malas

Autor: Alfredo Fernández Vicente

Tras

de los virus

langostas       

        Una luz mala entre los viñedos es cosa seria. La población agraria era casi suburbana, como dirían los cubanos, un batei. El pueblo estaba a la vista allá lejos, montado en el horizonte. La muchachada tomaba para la chacota tanto a la fe como a las supersticiones.

 

        Los fines de semana veían pasar al padre Staricco con su sotana flameando desde la Lambretta yendo a dar misa en la capilla de Razetti que tenían una hija metida a monja. Nadie iba a misa.

 

        Don Margarito era un vecino de respeto. Vivía con su mujer también veterana en una casa prolija con monte frutal y algunas parras; casi al final del angosto camino de pedregullo, sobre la derecha, pasando la cancha de fútbol chacarera.

 

        Venía poco al boliche. Un día, en reunión contra el mostrador, comentó que tampoco creía en Dios pero si creía en las luces malas. Que las hai, decía.

 

        Que Margarito creyera en las luces malas fue festejado por la barra socarrona pero reservadamente. Nadie dijo nada. Pero allí mismo quedó decidido.

 

        Don Enrique era un italiano campesino inmigrante menudo y callado. Pasaba desapercibido, salvo por su adicción por los juegos de azar, en la concreta timba de las carreras de caballos.

    Todos los domingos, como devoto a misa, peregrinaba sin falta al hipódromo de Las Piedras, con su faja negra y su gorra de visera gris. Nunca se supo de sus aciertos ni tampoco de pérdidas relevantes, pero todos sabíamos que era domingo cuando en la parada del boliche esperaba el ómnibus para el pueblo.

   Su mujer era una italiana gruesa, rubicunda y robusta. Mucho más grande que él. Nunca la vi salir de la portera de su quinta. Tenían cuatro o cinco mocetones grandes, de cara colorada y espaldas cuadradas.

   Chesco (¿Francesco?) lideraba la barra. Su especialidad consistía en vaciar de un trago, con boca abierta y mirando al techo del bar, toda la botella de Coca Cola. Culminaba con un bestial eructo. ¡Bruto eruto!

 

—————————

 

        El cielo se cerraba de repente y un creciente zumbido de tormenta contenida comenzaba amenazante. –“Es la manga de langostas!” Sordo pavor de plaga. La nube hormigueaba en el aire obscureciéndolo de borrasca y caía en chaparrón de élitros fosforescentes que cubrían el piso. Bajo ella, se veía desaparecer cuanto vegetal lo habitara. Hasta el pasto cotidiano de la vereda del almacén, manta perenne de las canterillas de la ruta, menguaban y desaparecían a la vista.

        Era inútil machacarlas con palos o piedras porque eran millones de langostas. Las fumigaciones modernas de insecticidas las discontinuaron hasta casi desaparecer, pero por entonces los paisanos recurrían a técnicas más rudimentarias.

         ¡El lanzallamas! Un largo lagarto de lata con depósito de combustible aquí y un pico de fuego allá. Manivela y bomba manual. Las verdes langostas se encendían en llamaradas y pasaban a ser palitos negros y cenizas grises desapareciendo entre los tronquitos blancos que restaban de los pastos comidos por la plaga.

 

                                                                              —————————

 

        Así que Chesco lideró la banda de la luz mala para alarmar la casa del crédulo Margarito.

   Tengo viva la imagen del rostro demudado y la voz ahogada por la corrida.

   Llegaron en tropel desbandados hasta el boliche, refugio general. Es que Margarito podría creer en luces malas pero no las temía. Las corrió a chumbazos.

 

        En la desbandada perdieron hasta el lanzallamas, corrieron desbocados entre el resplandor de las llamas perdidas que casi le queman el rancho a Margarito.

 

        En la madrugada fría, la muchachada de resaca volvió para ayudar al vecino a sofocar el principio de incendio causado por las malignas luces malas.

Laura


La excursión más completa y planificada del Norte Argentino.



Testimonios
5.0
2020-07-15T20:13:56+02:00
La excursión más completa y planificada del Norte Argentino.

María Rosa

Recomiendo la atención que brindan y lo más importante que todo lo que anuncian se cumple.
Testimonios
5.0
2019-06-21T20:13:23+02:00
Recomiendo la atención que brindan y lo más importante que todo lo que anuncian se cumple.

Teresa

No descuidan ningún detalle y saben ser muy cálidos con el cliente. te sientes muy cómodo viajando con ellos.
Testimonios
5.0
2020-07-15T20:09:50+02:00
No descuidan ningún detalle y saben ser muy cálidos con el cliente. te sientes muy cómodo viajando con ellos.

Lucy

Viajar con Yorugua es viajar con la tranquilidad absoluta de que todo está absolutamente contemplado.
Testimonios
5.0
2020-07-15T20:11:21+02:00
Viajar con Yorugua es viajar con la tranquilidad absoluta de que todo está absolutamente contemplado.

Ale


10 puntos el Trekking al Lunarejo! Me encantó el formato de la excursión! Super recomendable!



Testimonios
5.0
2020-07-16T15:46:35+02:00
10 puntos el Trekking al Lunarejo! Me encantó el formato de la excursión! Super recomendable!
5
5